Como cuando llegue a mi nueva casa solo pude ver mi habitación,
ya que llegamos muy tarde. Después de ir a clase me encerré en mi habitación
pensando en lo que habían dicho esas niñas ´´que no durare en esta casa`` a que
se referirán. Lo di vueltas toda la noche y al día siguiente me acerque a las
pijitas y las pregunte:
-¿Por qué dijiste ayer que no duraría en mi nueva casa?
-Porque antes de que lo comprara tu familia las personas que
vivían allí desaparecieron y anda bonita déjanos en paz.
Al volver a casa mis padres no estaban. En la puerta había
una nota en la que ponía ´´Querida Lucia nos vamos dos semanas a nuestra
antigua casa porque hay unos problemillas para venderla te dejamos al cargo de
la casa. Pórtate bien. Te queremos mucho. Firmado mama y papa. ``
Bien ahora podía inspeccionar la casa sin problemas, pero
antes las tareas, tarde solo madia hora, cerré los libros y me puse ha buscar en
el sótano, no había nada extraño, ni aberturas en la pared, ni detrás de los
armarios, nada, el primero ya estaba revisado de arriba a bajo y el segundo
eran las habitaciones el baño etc… no había nada raro. Tocaba el desván, subí las
escaleras y en los últimos escalones, en el descansillo, había una puerta alta, ancha, húmeda y con moho. Se oían crujidos en el interior, me atreví a entrar.
Estaba todo destruido y con plantas alrededor, había una enorme lapida de
piedra con un gran gato negro, me acerque a el gato con cuidado y le acaricie. Me dio una sensación muy extraña, tan extraña que decidí irme, el gato salió de
la lápida y me siguió ¡tenia una mascota! Pero seria mejor que le metiera en mi
cuarto y me fuera a comprar comida cuando fue a abrir la puerta de la entrada el gato estaba a
mi lado y la puerta de mi cuarto seguía cerrada, dio un salto, se subió a mi hombro y de repente me dijo: ´´EN ESTA CASA HUBO PROBLEMAS DE NUNCA ACABAR Y
POR ESO LOS TUBE QUE PARAR PARA SIEMPRE. TU PEQUEÑA NIÑA ME DAS BUENAS
BIBRACIONES EN ESTA CASA VOY A ESTAR, YA QUE CON MI NUEVA DUEÑA ME VOY A
QUEDAR``
Pasaron dos semanas y mis padres llegaron, vieron al gato y mi
padre exclamo:
-Vaya tenemos un nuevo inquilino ¿te lo quieres quedar?
-Claro que si – dije entusiasmada
-¿Cómo lo vas a llamar? –pregunto mi madre
-Recuerdos.
Fin.



