jueves, 29 de noviembre de 2012

El misterio de la casa Berns ( 2 parte)



Primer día en el nuevo colegio, entro en silencio y me siento al fondo, un grupo de amigas se acerca me miran una niña de mi misma altura parecía ser la jefa me pregunta con tono superior:
-¿Cómo te llamas?
-Lucia, Lucia Berns - conteste desconfiada
-¿Dónde vives?-pregunto mientras se apoyaba en mi pupitre
-En la casa antigua, la que abandonaron-dije apartando a la niña de mi mesa
De repente todas empezaran a reírse y a cuchichear.
-¡De que os reis!
-De que allí no durara ras ni dos días, de eso nos reímos-contesto
Entonces una niña más bajita empujo a la niñita mimada (por decirlo suavemente) y la dijo:
-Queréis dejarla en paz porque vosotras
seáis tontas de remante no lo tiene que pagar ella
Ellas se fueron, la chica que me defendió se giro y me dijo amablemente:
-Hola soy Carlota ¿y tú?
-Lucia y, gracias
De momento todo iba bien …………………. de momento.

CONTINUARA

miércoles, 28 de noviembre de 2012

El misterio de la casa Berns (1 parte)



Hoy llevo un día horrible en clase he suspendido costura y mis padres han vuelto a castigarme por algo que yo no hice ¿os parece justo?
Hoy estoy leyendo en mi cuarto, de repente llaman a mi puerta, ojala hubiera llamado mi madre me lo hubiera dicho cariñosamente pero lamentablemente entro mi padre.
-¡Recoge, haz las maletas y ven al salón!-grito
-pero… ¿Por qué a donde vamos?
-¡Nos mudamos!
No sabia si decirle a mi padre que yo me quedo o ir sin rechistar, si voy sin rechistar me da la mejor habitación y si le digo que no me dará un sonoro tortazo. Lógicamente elegí  la primera opción.




CONTINUARA...

viernes, 23 de noviembre de 2012

Verres



Al cabo de un tiempo, inicie un viaje en una maquina que había inventado. Era una especie de cesta de la que salía unas alas que yo conseguía mover por unos pedales. Pasaron unas semanas y la comida ya empezaba a faltar y lo único que veía era mar, mar, mar y… ¿he dicho mar?
Cuando ya lo iba a dejar, vi a lo lejos tierra, pensé que me había vuelto loco, me acerque y resulto que no estaba loco, que si que había tierra, pero al revés, pegada al cielo. Aterrice y me  encontré con un chico que andaba al revés, haciendo el pino. Le salude:
-Hola, me llamo Gulliver ¿y tú?
-Fernanz llamo me encantado.
Había llegado a Verres. Me di cuenta de que no solo andaban al revés sino que también hablaban al revés. También que empezaban la comida por el postre, la gente empezaba siendo mayor y luego niño. Me quede un par de años en ese lugar cuando regrese era dos años más joven.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Flores de invierno



Flores de invierno,
Frías,
Congeladas,
Esperando impacientes los primeros rayos de sol.
Pasan las horas
Y no pasa nada
Miran hacia un girasol,
Esta quieto,
Con la mira al suelo,
Unas horas más tarde,
El girasol levanta la cabeza
Y sonríe
Las flores
Por fin se calientan
Y vuelven a sonreír
Y a llenar el campo de sus maravillosos olores.