Hoy Mireya, Salma y yo entrabamos en clase y nos sentamos en
nuestro sitio. Hubiéramos entrado hablando como íbamos haciendo por el pasillo,
pero nos sorprendió ver a un personaje tan extraño dentro de la clase. Seguimos
mirando ase señor hasta que las chicas y yo cruzamos unas miradas y dijimos en
voz baja:
-¿Quién es ese tío? -
cuchicheo Mireya
-Yo que se no soy adivina – contesto Salma mirando de reojo
al señor
-Callaos de una vez que creo que va a hablar – dije a ´´las
dos cacatúas`` las adoro pero cuando se ponen a hablar te puedes tirar cuatro
años a que terminen de parlotear.
Y la verdad es que tuve razón cuando termine de pronunciar
la r ese extraño señor se puso a hablar.
-Hola os preguntareis que hace un señor tan mayor en vuestra
clase no, no vengo a aprender a sumar no, voy a aprender como os comportáis –
intento parecer amable pero nadie se fiaba – bueno yo estaré aquí sin molestar.
- No me gusta me da mala espina… -susurro Salma
Ni Mireya ni yo nos enteramos de lo que dijo estábamos absortas
en cómo se comportaba nuestro profesor cuando el ´´extraño`` movía su mano hacia la derecha el
profesor se iba hacia la derecha.
Fue un extraño día, muy muy extraño…
Cuando dejamos las mochilas en nuestras casas nos fuimos a
comprar chuches y luego al parque, Salma era la única que hablaba, Mireya y yo
seguimos pensando en lo que había ocurrido, porque ella y yo sabemos algo que
Salma no sabe.
Continuará…

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